
Kathi Macias
Author/Speaker
Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezaraa tus veredas.
(Proverbios 3:5-6 RV)
Si yo tuviera que depender de mi propio entendimiento ahora mismo, estaría bien deprimida. Definitivamente las noticias no están bien, ¿verdad? Económicamente, estamos en un inodoro; “Saturday Night Live” define las elecciones; el número de desempleados sigue subiendo; el crimen se ha desenfrenado — y los expertos predicen que esto solamente empeorará.
¡YIKES! Si yo no hubiera leído ya el final del Libro y sé quién gana, podría estar tentada a lanzarme de una ventana. (¡Por supuesto, ya que vivo en una casa de solamente un piso, indudablemente solamente me romperia varios huesos y luego tendría que seguir en el mismo estado lamentable de antes solamente que ahora lo haria en un cuerpo enyesado!).
Seriamente, mi gente, aunque yo haya sido un miembro del Equipo de Oración Presidencial desde su inicio y esté activamente implicada ahora en “orar por el voto” y busco de Dios para la dirección clara en todo momento, debo de confesar que esto es una lucha diaria – aún momento por momento – para quedarme enfocada en Él, quién ha prometido guardarnos en la paz perfecta mientras recordemos quién es el responsable y a quien nos ha llamado para servir. Pero si nos disciplinamos para hacer esto, entonces nosotros podemos mirar las circunstancias oscuras alrededor de nosotros y verlas como ocasiones de oro para brillar por Jesús. Y si el mundo alguna vez tenía que ver una luz brillar en la oscuridad, es ahora, amén.
No puedo decirles que quedándose enfocados en Dios y confiando en Él para conducirnos y dirigirnos durante estos tiempos de preocupacion no experimentarémos problemas o que Él nos aislará de alguna manera de todos los problemas. (Él podría, por supuesto, pero no hace. ¿Por qué? ¡Porque Él nos ama lo suficiente como para permitir que nosotros nos pongamos fuertes en la tribulación al grado que confiemos en Él en medio de ello!)
Y eso es el secreto. Realmente no es sobre nosotros — nuestras necesidades, nuestros deseos, nuestros problemas, nuestros infortunios, nuestras difficulties…o nuestras capacidades de vencer aquellas cosas. Es sobre Él — Su provisión, Su protección, Su fidelidad, Sus proyectos, Sus propósitos…y Su gloria. ¡Si nos cometemos para andar con Él (y de buena gana permitirle llevarnos cuándo nuestra fuerza se desgaste!), Él nos traerá con seguridad de regreso a nuestro hogar, sin tener en cuenta lo que podemos soportar en el viaje. Saber que la eternidad es asegurada en Su presencia hace todo esto que valga la pena, ¿verdad?
A pesar de lo ocupado que está usted o lo triste de las circunstancias, permanezca cerca de Él, escuchando Su susurro y Su latido del corazón, y confíe en Él para poder permanecer fieles hoy…