
Kathi Macias
Author/Speaker
“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente.
¡Ojala fueras frío o caliente!
Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni cliente,
Te vomitaré de mi boca.”
(Apocalipsis 3: 15-16).
Jesús siempre decía la verdad en amor, aunque Sus palabras a menudo enfadaran a Sus oyentes. Por supuesto, Él sabía antes de decirlas cuales serian las reacciones de ellos, pero Él no se concernió con decir las cosas con palabras distintas para no ofender a nadie. Él los amaba demasiado para eso.
Jesús no ha cambiado. Él todavía nos ama lo suficientemente hoy para decirnos la verdad — no para hacernos daño o mutilarnos o justificarse, pero para ayudarnos a dar la vuelta a la única Verdad que nos puede poner en libertad.
Recuerdo el día que Jesús me puso en libertad con Su Verdad. Fue el viernes, 5 de Julio de 1974, y supe en ese momento que nunca más sería la misma. Verdad Verdadera – Jesús y todo lo que Él ha hecho por nosotros y requiere de nosotros – cambia a aquellos que lo reciben. El antes y después de nuestras vidas nunca debería ser lo mismo. ¡Cuándo nacemos otra vez, tenemos el mismo Espíritu de Dios que vive dentro de nosotros, y eso, mis amigos, es un cambio radical!
Me pregunto a veces, si perdemos la vista de cómo de radical significa ser Cristiano. Mi padre terrenal, que no era un creyente hasta los últimos días de su vida, era famoso por decirnos “hagan todas las cosas en moderación.” Cuando esto refiere a comer chocolates o coleccionar mariposas, supongo que este es un buen consejo. Cuando esto significa seguir a Jesús, este consejo no se aplica en absoluto.
Jesús era el radical, y si proclamamos seguirlo, entonces debemos ser radicales también. No hay ningún cupo en el Reino de Dios para creyentes tibios. De hecho, el mismo Jesús dijo que si somos tibios en nuestra relación con Él, Él nos “vomitará” (nos escupirá) de Su boca. “Wow”. No es una cosa “muy agradable” de decir, ¿verdad? de hecho, cuando yo estaba pequeña, si yo hubiera dicho algo así a uno de mis hermanos, mi mamá habría venido después con una barra del jabón “Ivory”, lista a enseñarme algunas buenas maneras.
Las palabras de Jesús son diferentes. Sus palabras no son para vivir una vida moderada o políticamente correcta o predicar un evangelio socialmente aceptable. Sus palabras son sobre dejar todo atrás — todo lo que tiene que ver con una vida de todo-sobre-mi que es tan natural en nosotros cuando no conocemos realmente a Jesús — y seguir con fuerza a Quién puso la barra para un estilo de vida de primero-tú en este mundo de primero-yo.
Sé que nunca podemos conseguir el nivel de perfección que Jesús modeló, pero esto no es ninguna excusa para aceptar o modelar una fe tibia. Hemos sido llamados para ser radicalmente diferentes de aquellos que todavía no han sido puestos en libertad por Aquel que es “el camino, la verdad, y la vida.” Se supone que nosotros nadamos río arriba, contra la corriente — y esto no es ninguna tarea fácil. ¡Pero ah, las recompensas al final de viaje merecen todo esto! Y la compañía bendita de Jesús y otros creyentes a lo largo del camino hace la peregrinación sobre todo muy dulce.
¡Hagan algo radical hoy, compañeros de viaje! Rechacen ser tibios, y luego miren maravillados las cosas asombrosas que Dios hará en sus vidas.